Patentes de Software en Europa

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¿Qué son las patentes?

La idea de las patentes se remonta a las monarquías medievales que otorgaron derechos y privilegios bajo la forma de "cartas abiertas" (en latín "litterae patentes") portando su sello real. Esas patentes sobre procedimientos para hacer vidrio, por ejemplo, fueron comunmente entregadas bajo el supuesto de que esos conocimientos fueran enseñados a otros.

Posteriormente, los gobiernos democráticos tomaron el lugar de las monarquías, pero la idea básica permaneció igual: se asignaba un monopolio limitado sobre ciertos procesos o invenciones a cambio de que la invención o proceso fuera público. De este modo, otros podrían aprender y desarrollar nuevas invenciones y procesos.

El principio central y la justificación de las patentes era ser monopolios que se otorgan por la sociedad para garantizar el beneficio social.

¿Qué son las patentes de software?

El software en sí no es otra cosa que procedimientos lógicos implementados. En consecuencia, las patentes de software son monopolios otorgados sobre estos procedimientos. Es importante comprender que esos monopolios no cubren la implementación en sí, que está amparada por copyright, sino el procedimiento lógico subyacente a la implementación.

Por lo tanto, una patente de software crea un monopolio sobre un método de cálculo específico, provocando que las leyes matemáticas, reglas lógicas y métodos de negocios queden en manos de las compañías, desapropiando realmente a la sociedad de su conocimiento adquirido.

Los efectos de esto pueden ser terribles. No sólo se trata de que cada programa literalmente incluye miles de ideas que podrían estar sujetas a patentes de software; mientras que en otros campos normalmente las patentes no afectan más allá del área en que fueron asignadas, en el caso de las patentes de software afectan a todas las áreas y aplicaciones del software de forma equitativa.

Dado que el software en sí se ha convertido en un factor determinante, las patentes de software tienen un alcance increíble y cubren prácticamente todas las áreas de la economía y la sociedad.

Las patentes de software están afectando a la industria eléctrica tanto como afectan a las compañías aseguradoras. Dañan tanto a compañías del ámbito tecnológico tales como IBM como a institutos de investigación, por ejemplo Fraunhofer. También son perjudiciales para el área de salud.

Por buenas razones, la Convención de Patentes de Europa (publicada en 1973) establece explícitamente que el campo de los programas de ordenador, como por ejemplo el software, está excluido de la patentabilidad.

Las patentes de software son negativas para la innovación, la economía y la sociedad, por lo que carecen de toda justificación.

¿Por qué alguien podría quererlas?

Las grandes empresas en EE:UU: percibieron las patentes de software como una herramienta práctica para defenderse de la competencia:

"Si la gente hubiera comprendido cómo se asignaban las patentes cuando la mayoría de las ideas de hoy fueron inventadas y hubieran tomado patentes sobre ellas, la industria estaría hoy en un completo estancamiento. [...] Cualquier nueva empresa sin patentes propias hubiera sido forzado a pagar cualquier precio que los gigantes quisieran imponer. Ese precio sería alto: A las compañías ya establecidas les interesa exluir a futuros competidores."

William H. Gates
Memoria interna de Microsoft(1991)
[Fred Warshofsky, The Patent Wars (Las Guerras de Patentes) (1994)]

Se debe entender que mientras que el costo de las patentes de software se paga entre todas las compañías, grandes o pequeñas, las grandes pueden afrontarlo un poco más de tiempo, ya que tienen sus bolsillos llenos. Además, consideran que es un buen precio por librarse ellas mismas de la competencia.

Pagando el precio del sistema, ellas obviamente quieren recuperar sus inversiones, razón por la cual la Business Software Alliance (BSA), una organización de presión para las grandes compañías estadounidenses sin inversiones en Europa, ha estado presionando fuerte por la adopción de patentes de Software en Europa.

Europa, como región, todavía aventaja a los EE.UU. en relación a la industria del ámbito tecnológico, porque está libre de las trabas en materia de patentes de software que los EE.UU. se han impuesto a sí mismos.

Las pequeñas y medianas empresas de software han hecho de Europa un centro en materia de innovación, mientras que en los EE.UU., las innovaciones en materia de software se limitan a unos pocos monopolios.

La Oficina de Patentes de Europa (EPO)

Otro grupo que se beneficia con las patentes de software es el de los abogados de patentes, ya que son necesarios para solicicitar, ceder y defender judicialmente las patentes. Desde su perspectiva, las patentes de software ofrecen un área casi ilimitada de patentabilidad sin la necesidad de realizar los desarrollos o las investigaciones.

Uno de los espacios donde se encuentran los abogados de patentes es, por supuesto, la Oficina de Patentes de Europa, que ha preparado la base para la introducción de patentes de software asignando alrededor de 30.000 patentes, actuando claramente por fuera de sus atribuciones y sin acatar la Convención de Patentes de Europa de 1973.

Pero también hay abogados de patentes en algunos ministerios europeos, que no desean entrar en conflicto con la Oficina de Patentes Europea, por lo que algunos políticos europeos están ahora tratando de legitimar esas patentes declarando que son "invenciones implementadas en ordenadores".

Esta es la razón por la que la directiva en cuestión se denomina directiva sobre la "patentabilidad de invenciones implementadas en ordenadores".